La Peña que marca la diferencia

Este año sin lugar a dudas la peña oficial ha generado a fuerza de ambientación, programación cuidada, buena gastronomía e impronta, un lugar elegido por coscoínos y visitantes.

Es que se le devolvió la alegría a un público ávido de escuchar folklore, pero también de bailar y participar activamente del espectáculo.

En estas cuatros lunas se sucedieron artistas de primera talla como Rubén Cuestas al que el público ovacionó de pie, recordando temas que hicieron grande el folclore, La Bruja Salguero, mujer riojana que con su voz absolutamente impecable dibujo paisajes y vivencias bien argentinas. Mientras que en otro de los momentos que quedan para la historia La callejera consiguió que todos los presentes bailaran generando así un clima festivalero.

Son muchos los exponentes de lo nuestro, José Luis Aguirre con su tonada de traslasierras le dio la frescura de identidad en lo simple pero en lo muy talentoso y vivaz.

Cada noche se mixtura los consagrados y quienes seguramente van camino a serlo, otorgándoles un tiempo de actuación donde el artista desarrolla su espectáculo.

El Centro de Congresos y Convenciones dejo de ser aquel lugar difícil de crear clima puesto que con el sonido de Luis Ariel Nogues, y la iluminación de Marcelo Rivero, se hace posible momentos de intimidad con los músicos y continuidad en escena viva.

La animación de la locutora coscoina Mabel Lema, que a su vez coordina el espectáculo va marcando el ritmo de la noche donde puede sorprender con su impronta en juegos regalos historias del festival y hasta con canciones improvisadas por el mismo público.

Párrafo aparte se merece la presencia de bailarines que llegan de los distintos puntos cardinales, es que el patio de baile los convocó, pero no quieren privarse “de la oficial “como le llaman.

Pabla Mattalia quien día a día programa la grilla, busca equilibrar contenidos y regiones, lo consigue, en fin todo está dado para que la oficial no sólo sea una peña más, sino para que el buen gusto tenga un canal directo a la hora de concurrir a la esencia misma.