Crónica de la octava luna

En Cosquín se viven las noches más largas, tal fue el caso de esta Octava Luna que trajo el Abrazo a la Tierra con grandes artistas del cancionero popular argentino.

Desde tempranas horas, la plaza Próspero Molina recibió sorprendida unos pasitos pequeños que llegaron con sombreritos de color amarillo y una carita pintada fue la que subió al escenario Atahualpa Yupanqui. La previa de la Octava Luna fue de Piñón Fijo en familia junto a Los Sacha que sacaron a relucir las sonrisas de los más pequeños de la familia. Con música y baile, ritmos folklóricos y letras didácticas pusieron el color a lo que sería esta larga noche del 57º Festival Nacional de Folklore.

Ya llegadas las 22hs y con un público que continuaba ingresando a la plaza, la arenga dio el inicio a esta luna que presentó sobre el escenario a la Compañía de Danzas Pucará, Ganadores del Pre Cosquín para hacer le Himno a Cosquín. Con la emoción propia de quien cumple un sueño estos jóvenes dirigidos por Alexis Mirenda, hicieron una puesta en escena impecable que se llevó el abrazo de toda la Próspero Molina.

El calor chamamecero llegaría de la mano de un grande, el Chango Spasiuk que deleitó con su acordeón dando el inicio del Abrazo a la Tierra. Seguido llegaré el Duo Huaucke, revelación 2016 que nuevamente se ganaron el respeto de la plaza.

La Bruja Salguero con su hermosa voz daría un paso más en esta noche que ya veía las miradas propias de una despedida que se acerca. Luego la música latinoamericana tendría su lugar con el Inti Illimani con el ritmo y color de la hermandad de los pueblos.

Ramiro Gonzalez, junto a un ensamble de niños músicos deleitó a los presentes con su canción “Estoy donde debo estar”; para seguir con esta fiesta en Cosquín que traería desde Río Negro las Postales de Provincia.

Y llegó el momento esperado por muchos, cuando subió al Atahualpa Yupanqui el Dúo Coplanacu, como ya nos tiene acostumbrado con sus grandes clásicos que hacen bailar y se llevan el coro del público que anhela por este folklore bien tradicional.

La Compañía de Danzas Pucará volvería a ocupar el escenario con la presentación de su cuadro “Blanca Inmensidad” que le diera el galardón como ganadores del rubro Conjunto de Danzas en el Certamen para Nuevos Valores.

El canto a la Pachamama tomaba presencia en cada instante de esta luna, con la presentación del cantante cordobés Juan Iñaki.

Ya llegada las 3 de la madrugada, piso el escenario Bruno Arias con un mensaje claro en cada una de sus letras y coplas. Pero la noche tenía para largo.

Como en cada oportunidad vuelve a Cosquín el cantor jujeño Pachi Herrera trayendo el paisaje andino a la Próspero  Molina.

De allí al otro extremo de nuestro país, para cerrar la noche Che Joven, propuesta musical que nos traslada al sur de la Patagonia Argentina, con su origen en la familia mapuche Pablo y Marino Coliqueo extendieron el abrazo hacia el sur.

La Cacharpaya siguió hasta bien entrada la madrugada coscoína, como fuera desde sus comienzos. Con un fresco de enero festivalero, el Duende Garnica, Daniela Heredia, Taa Hayras y la música local de la mano de Raza y Barro, y Franco Orozco, dieron el cierre de lujo a esta Octava Luna.

Hoy la última luna coscoína cargada de Emociones con Historia, que entre otros tendrá el festejo de los 30 años de Los Nocheros que llegan acompañados de Axel.

Reviví la octava luna del Festival Cosquín 2017

Foto Dani
Por Mariel Arriaga