Crónica de la noche de clásicos

Con el grito inicial del Maestro de Ceremonias, Claudio Juarez dio comienzo la Noche de Clásicos. Esta segunda luna el Himno de Cosquín estuvo a cargo del Gran Ballet Argentino con una impecable puesta en escena, haciendo alusión en su vestimenta al poncho coscoíno que cumple 50 años, y recordando el tradicional telón de la Próspero Molina coronado con la guarda coscoína, creación de Coloma Coll de Alegre. El público de pie despidió a este grupo de bailarines dirigidos por Alejandro Tapia.

La noche de domingo arrancó enérgica con Nestor Garnica que hizo vibrar a toda la Próspero Molina con su violín. Mientras tanto el Patio del Festival congregó a los bailarines para dar lugar a la danza.

Brillaron entre los clásicos Los Cuatro de Córdoba, trayendo sobre el escenario los ritmos del centro de la Argentina, deleitando al público presente como ya lo hicieran con su presentación en la Peña de Cosquín. Con ellos también tuvo su lugar la danza, compañera inseparable de la música folklórica.

Más tarde sería el turno del legendario grupo platense Opus Cuatro, con algunos ritmos de tango que resonaron en las voces del este conjunto vocal.
La segunda luna continúa con la serie de homenajes que se plantearon para esta 57 edición del Festival de Cosquín, en esta oportunidad de la mano de Carlos Mendez con el Homenaje a Zitarrosa, cantautor, poeta y escritor uruguayo que ha dejado tanto para nuestra música latinoamericana.

Cesar Isella fue uno de los tantos artistas que harán lo propio recordando al recientemente fallecido Horacio Guarany, quien fuera uno de los pioneros en el primer Festival Nacional de Folklore allá por 1961. “Padre del Carnaval” fue el tema elegido para este homenaje.
El Ballet Folklórico Nacional rememoró con su cuadro a Norma Viola, iniciadora de este cuerpo de baile por el año 1990 junto Santiago Ayala “El Chúcaro”.

Sería el turno, pasada la medianoche de Pachamapu, reunión de la música patagónica con Rubén Patagonia y Tomas Lipan desde los pagos Quebradeños. Sentido pedido realizó Patagonia por los “Verdaderos dueños de la tierra”, los hombres de sur.
Por Siempre Tucu supo emocionar al público con sus clásicos de los Tucu Tucu y un estilo inconfundible que fue recibido por el público que acompañó de pie cada uno de sus temas. Entre risas y chistes, haciendo alusión a sus años pisando escenario y festivales, agradecieron la oportunidad de seguir portando nuestro cancionero popular.

El músico mendocino con ascendencia huarpe, Marcelino Azaguate continuaría con este segunda luna para dar paso a Polo Román ex Chalchalero que con la zamba “La Nochera” daría paso al Patio del Festival con los bailarines dispuestos para dejar volar los pañuelos.
La voz joven de Florencia Paz, hija de Onofre Paz de los Manseros, traería consigo zambas y chacareras, poniendo la cuota de aires nuevos del folklore argentino.

Seguiría luego la noche de gauchos con Las Voces de Oran, clásica agrupación que desató el baile en todos los rincones de la Plaza Próspero Molina.

Para el cierre el momento más esperado de la noche con Los Manseros Santiagueños que pisaron el escenario pasadas las 3 de la madrugada, con un público expectante por aquellos clásicos de nuestra música folklórica. Como ya nos tienen acostumbrados, los Menseros brindaron todo lo mejor de sí para deleitar a los presentes que acompañaron las letras de Santiago del Estero para todo el mundo.
Emotivo el homenaje que brindaron a su querido compañero Fatiga Reynoso que seguramente seguirá tocando el bombo desde alguna estrella junto a los grandes del folklore.

Concluye así la segunda luna, con un aire de fiesta que recorre todas las calles de Cosquín y que espera por una nueva luna carnavalera mañana desde las 22hs.

Reviví la segunda luna del Festival Cosquín 2017

Foto Dani
Por Mariel Arriaga