Cosquín 2017: la Bruja Salguero recibió el premio a la Consagración

La cantante fue reconocida en la novela Luna. El galardón a la Revelación, en tanto, fue para el dúo instrumental CheChelos y, en danza, para la Compañía Pucará.

Fue la revelación inesperada a un enigma con varios nombres y candidatos anhelados desde el 21 de enero en Cosquín 2017. Ayer a la medianoche, durante la Novena Luna -la final- se conocieron por fin los ganadores del 57º Festival Nacional de Folclore de Cosquín: la cantora riojana La Bruja Salguero obtuvo el Premio Consagración 2017, y Rubén Patagonia el Premio Camin a la Trayectoria. La sorpresiva resolución de un misterio que atravesó Cosquín con los pronósticos de los últimos días. ¿Quién sería la Consagración 2017?

Los Premios iban a ser anunciados durante la tarde de ayer (como en años anteriores), pero la Comisión del Festival cambió de idea y reservó a puertas cerradas el misterio hasta la medianoche de la Novena Luna. Todos los pronósticos y deseos se potenciaron: hasta que, a eso de las 00.30, se anunció en el Escenario Atahualpa Yupanqui -para la TV Pública- que el Premio Consagración 2017 era para la riojana María de los Ángeles “La Bruja” Salguero. Y luego le tocó el turno al chubutense Rubén Patagonia con el Premio Camin a la Trayectoria. Además, la bonaerense Luciana Jury logró una mención especial.

En tanto, el Premio Revelación -que emerge del Certamen del Pre-Cosquín- fue para el dúo instrumental CheChelos (Mauro Sarachian y Ramiro Zárate Gigli, ambos de Río Negro). Y la Revelación de Danza fue para la Compañía independiente Pucará. Finalmente, entre los Premios a Espectáculos Callejeros se destacó a Nahuel Lobos y hubo Menciones Especiales a Julieta Marucco y el grupo Carafea. En tanto, Añapa Dúo fue el Destacado de la Peña Oficial.

¿Cabía pensar -días atrás- que La Bruja Salguero iba a ser la Consagración? Si bien ella, junto con la cantora platense-andina Milena Salamanca, de 23 años, y el cantante y guitarrista Nahuel Pennisi, resonaban como candidatos, un artista estuvo en boca de todos desde el sábado 21 de enero: José Luis Aguirre, el cantautor cordobés transerrano (de Villa Dolores). En la Primera Luna, con sus canciones simples y sustanciales, que reúnen las memorias pueblerinas del monte cordobés, la belleza y picardía de los saberes orales y un desarrollo musical sin comparaciones, Aguirre era el gran candidato por segundo año consecutivo.

Pero la Comisión evaluó que su trayectoria aún tendrá más tiempo y expansión federal, si bien es uno de los referentes entre la nueva generación de intérpretes sutiles. Aguirre, como La Bruja, tienen una visión afín de la música popular que se alineó en varias noches de este Cosquín: existen nuevos repertorios, con temáticas humanas y actuales, y públicos que anhelan escucharlos. No sólo manda la nostalgia por paisajes de antaño. El hombre está dentro de esas geografías cantadas.

Por eso mismo la Consagración a la Bruja Salguero es insoslayable. Declarada en 2016 “Embajadora Cultural de los Riojanos”, tiene 44 años y, aún siendo joven, atesora una vasta trayectoria discográfica y escénica. Criada y formada inicialmente como maestra rural, profesora de danzas folclóricas y hasta bibliotecaria, comenzó su carrera en La Rioja, se radicó en Buenos Aires en 2007 y ya lleva siete discos editados (desde 1995), de calidad vocal e instrumental creciente. El último es Grito Interior (2015).

La Bruja ganó el Premio Clarín Espectáculos 2009 y el Premio Kónex de Platino 2015 como la “Mejor Cantante de Folclore de la Década”. Es la intérprete de raíz folclórica más importante de su provincia: su color de voz, con influencias que van desde Mercedes Sosa hasta Julia Zenko, se alimenta de la huella de los cantores y autores riojanos emblemáticos (Chito Zeballos, Ramón Navarro, Pancho Cabral, etc.). La Bruja expandió sus propias tradiciones grabando a vanguardistas del folclore y a los riojanos emergentes: Ana Robles, Ramiro González, Josho González, Juan Arabel, y muchos otros.

Además integró el espectáculo “Cancioneras” junto a Lorena Astudillo, Chiqui Ledesma y Mónica Abraham, entre otros tantos. También grabó el disco Madre Tierra con Bruno Arias, ganador del Premio Gardel 2016 como “Mejor Grupo de Folclore”. Pero en Cosquín ningún vasto currículum se sustenta sin el fervor de la Plaza Próspero Molina. El sábado 29, durante la Octava Luna (dedicada a los creadores nuevos, que eligen canciones con contenido y no sólo para batir palmas), La Bruja Salguero estrenó banda -algo más rockera- y combinó su repertorio conocido con estrenos: Soy, Chacarera del Chilalo, Fundamento coplero, Zamba para no morir, Estoy donde debo estar (con Ramiro González), Carnaval en La Rioja (con Flor Castro), Lucero cantor (con Bruno Arias) y Los amanecidos. El brillo y la recepción fueron absolutos: la Bruja recibió, por fin, su larga ovación en Cosquín.

Allí, quizá, se definió su nombre para la Consagración. Ayer por la tarde, ella escribió en su cuenta de Facebook un sutil augurio: “Gracias, hoy vuelvo a empezar…”. En ese mismo texto recordó a su padre, el Tino Salguero, fallecido tiempo atrás y central en su destino de cantora: “Elijo el mensaje contundente de escritores y compositores que ponen en alto valores prioritarios desde lo humano como parte de un todo. Elijo un país, un mundo sin prejuicios, que se exprese libremente, que crezca, que sueñe, que cuide, que respete. Elijo seguir cantando la música de mi país más profundo, de aquel que no se ve”.

Ayer, hasta último momento, pocos lo adivinaron pero todos lo celebraron: La Bruja Salguero es la consagrada de Cosquín 2017.